Maià de Montcal

Luminosidad, serenidad, descanso, armonía, naturaleza, románico, gastronomía, sin olvidar el senderismo y los circuitos de cicloturismo i de bicicleta de montaña, invitan a visitar Maià de Montcal para disfrutar de una estancia para todas las edades.

Sin necesidad de coger el vehículo se pueden admirar tres ermitas y un puente románico y también se pueden hacer paseos o excursiones de todos los niveles hacia los cuatro puntos cardinales.  

Maià de Montcal está ubicado en medio de un sin fin de paisajes diferentes con muchas posibilidades para disfrutarlos, l'Alta Garrotxa y sus rutas, la Garrotxa y sus volcanes, la Costa Brava y sus playas.

Muy cerca de diversos puntos culturales como Girona y su judería, Figueres con Dalí, Sant Martí d'Empúries con su espigón griego y las ruinas greco-romanas d'Empúries.


Tan sólo a cuatro kilómetros se encuentra el conjunto histórico-artístico medieval de Besalú, considerado como uno de los mejor conservados de Catalunya. 

Los Miqvé de Besalú y Girona son los únicos recintos de baños judíos descubiertos hasta ahora en la Península Ibérica. Se trata de una construcción de piedra en la que los judíos realizaban sus baños rituales de purificación.
El majestuoso puente románico sobre el río Fluvià es otro de los monumentos a admirar. Al entrar al pueblo a través del portalón del puente, no podemos evitar vernos inmersos en la Edad Media. Paseando por sus calles adoquinadas tememos el tropiezo con algún caballero, mercader, monge o mendigo; lo único de lo que carece Besalú.